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29 ene. 2010

Articulo de Txus Ruiz de Erentxun




Un viaje por el rio en un exotico pais extranjero es un agradable, divertido e impresionante camino que nos permite conocer las areas rurales, su vida cotidiana, su cultura, entrando en contacto con la gente de los pueblos que el viajero convencional rara vez consigue conocer. Estos placeres son complementados por una gran sensacion bajando a traves de poderosos y veloces corrientes.
La preparacion de kayakistas y del equipo de raft conjunto con los buenos guias nepalis, la logistica y un material apropiado nos ha permitido desafiar con seguridad este excitante y fuerte rio. En Nepal, disfrutar del descenso de un río de aguas bravas se convierte en un modo de exploración. una experiencia imborrable en uno de los mejores rios de aguas bravas del mundo. Son rios que surgen a través de una espectacular tierra de contrastes de viejas culturas, de diferentes terrenos áridos de montaña y tierras tropicales de la zona del Terai, en un paisaje bestial con los techos del mundo rodeándote.

Después de varios años sin volver por diferentes causas, regresamos al rio del Kanchenchunga, el Tamur, y lo hacemos a lo grande, con un grupo numerososo con la particularidad de que nos acompaña una productora para realizar un documental sobre el rio Tamur y sobre la vida en Nepal, y más en concreto en la zona del Taplejung, las faldas del Kachen. Todo esta organizado con empresas de Katmandu, quienes nos facilitan las labores de logistica, guias locales, material, trasnporte y demas.

Yo y otros dos componentes de la expedición llegamos a Katmandu 1 semana antes que el rsto del grupo, para adelantar labores de logistica y organizar todo. Para mi es retomar los buenos recuerdos de Nepal, y para mis compañeros es un cumulo de sorpresas agradables, ... ¡Qué bueno ver como la gente alucina con el movimiento de Katmandu... !

Con todo ya en orden, recibimos al resto del grupo, y nada más llegar comenzamos el periplo del descenso del Tamur. Las nieves del Kanchenjunga dan de beber al rio Tamur, por lo que el espectáculo del primer día es impresionante, tanto desde el avión que nos traslada desde Katmandu hasta Biratnaghar, como del autobús que nos lleva a Basantapur. Rodeados de los gigantes del mudo. el Everest, Makalu y el Kanchenjunga son nuestros compañeros de viaje. Curioso Basantapur: Los porteadores, el hotel, nuestra presencia, todo es excitante, tanto para nosotros como para los habitantes del lugar, ya que es algo diferente y novedoso para ellos.
52 porteadores y media docena de yaks nos acompañaran desde Basamtapur, en un treking de 4 dias por bosques de rodrodendro, praderas iluminadas, y al fondo el Kanchenjunga, el Makalu y el Everest. Pasamos por Dohan, un pueblo Gurung, una aldea junto al rio, de gentes hospitalarias y agradecidas. Un placer andar por estos lugares, donde lo que mas excita es desevolverte en un medio que no es nuestro, y disfrutar contemplando su estilo de vida, sus costumbres,... y ya desde lo alto del pueblo divisamos el Tamur, que es como el champán soltaldo burbujas blancas. Ya en la playa de Dobhan, nos toca descansar de un paseo casi por las nubes. Preparamos las barcas, el material, y todo va como habiamos planeado.

Al día siguiente comenzamos el río, con el disfrute de poder navegar por esas aguas espumosas y bravas, rápido tras rápido, y con un buen grupo compacto guiado por un grupo de nepalies experimentados y divertidos. Por las noches comentamos la jugada del día pasado y preparamos el dia siguiente, todo junto al fuego, debajo de las estrellas,... El descenso continúa sobre lo previsto, los dos primeros dias son intensos, con agua rápida y continua, y el último día nos permitimos el lujo de afrontar los rápidos por el puto medio, ¡que bueno!

No voy a entrar en detalles, y aunque las fotos y las grabaciones que se hagan no son suficientes para sentir, oler o tocar la magia de este lugar y sus gentes, tampoco puedo trarsmitir por escrito las vivencias del rio del Kanchenchunga, el mítico Tamur, pero estamos preparando un documental que esperamos podáis ver en abril.
Como siempre, este tipo de viajes nos ponen los dientes largos, y ya está organizada para este año 2.010 una expedicion al rio Karnali, en la zona oeste del Nepal, un lugar todavia más aislado, que os contaré con más detalle en breve, cuando cerremos el programa.
Ah, se me olvidaba: Gracias a todos los componente de la expedicion, a los de Bideografik, a Mino y Asier, nuestros kayakistas de seguridad , a Mikel , Suyal de Asiam Trek, Ultime Rivers y demás colaboradores como Urkan Kayak, Teva, Euromex,...

Txus Ruiz de Erentxun

29 dic. 2009

En kayak, con los Annapurnas de fondo (Diario de Navarra)



Dos guías navarros dirigieron una expedición por varios ríos de Nepal, en los que descendieron con piraguas sobre sus aguas con algunas de los montañas más altas del planeta como telón de fondo

ASIER GIL . PAMPLONA Lunes, 21 de diciembre de 2009 - 04:00 h.
DESCENDER un río en kayak viendo de fondo el macizo de los Annapurnas tiene que ser algo especial, una sensación que se te queda clavada en la memoria, como ese recuerdo que siempre intenta salir a flote. Te empuja para regresar a ese país que te fascinó y cuyos ríos te atraparon. Buscar nuevos objetivos se convierte entonces en esa meta a perseguir, como navegar por el Sun Koshi, a través de sus aguas procedentes del Everest. Todavía quedan retos.

Es el sueño de dos guías navarros que volvieron hace unas semanas de una expedición por varios ríos de Nepal. Descendieron en piragua el Bhote Kosi, el Uper Bhote Kosi, el Tamba Kosi, el Marsyandi, el Seti y el Tamur. A Asier Oteiza Gorritxo, pamplonés de 29 años, y Fermín Pérez Larrea, también de la capital navarra y de 28 años, les costó más de dos meses organizarlo todo para que nada saliera mal. Pero mereció la pena. Mereció mucho la pena.

"Más o menos, escuchas cosas y te haces una idea de lo que puede ser Nepal, pero cuando llegas allí, es todavía más impresionante. Es un país precioso, y el poder ver de fondo el Kanchenjunga o el Makalu..., el poder bajar por ríos con aguas de esas montañas...". Oteiza no encuentra las palabras.

"Trekking" y "rafting"

Doce personas compartieron con ellos parte del viaje. Después de cuatro días de un trekking que los llevó hasta cerca de 3.000 metros de altura, botaron dos barcas de rafting en el río Tamur, por el que descendieron durante seis días. Les ayudaron un guía de Durango, Txus Ruiz de Erentxun, de 39 años, y un nepalí, Achut. La historia de este último, su modo de vida, servirá incluso para que una productora vasca realice un documental.

"Todos acabaron muy contentos y con un buen sabor de boca, porque, sobre todo, nada había salido mal -explicó Oteiza-. Imagínate que hubieran tenido que pasar una noche de penurias o que se hubiese perdido un bidón con comida y hubiéramos tenido que racionarla. Eso hace que a la gente le cambie el carácter, y al final son esas pequeñas cosas las que determinan si una expedición ha salido bien".

Acampaban en las playas de arena que se formaban en los meandros del río, y recogían leña de lo que habían arrastrado las aguas durante el monzón. A la luz de las hogueras, la estampa es de las que dejan huella.

El resto de ríos los descendieron en solitario, porque el nivel exigido era demasiado alto, pero tampoco en ellos sufrieron percances. Si no, tocaba improvisar, y una noche acabaron durmiendo junto a una familia que les abrió las puertas de su casa.

Por el día, había que disfrutar "como enanos" sobre el agua, como si esos momentos no fueran a repetirse nunca más. Pero tanto Oteiza como Pérez Larrea ya planean en sus cabezas nuevas expediciones. Insisten. "Todavía quedan retos".